Mostrando entradas con la etiqueta POESÍA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta POESÍA. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de noviembre de 2007

UN POETA EN EL HORIZONTE


El poeta zaragozano Ángel Guinda (1948) acaba de presentar su último poemario con el título Claro interior. Es una obra contundente, profunda y contradictoria, como la vida misma. Este polifacético compositor contempla el mundo desde el horizonte privilegiado de la madurez, desde la el faro de la experiencia, desde la colina del distanciamiento comprometido. Porque la poesía de Guinda rezuma compromiso con los marginados y los más débiles. Plasmo un poema de esta antología en el que el autor funde la reflexión existencial con un aliento social inconfundible y, en ocasiones, iconoclasta.


Vendrá la muerte y no tendrá tus ojos,

esa muerte que separa. ¡He recibido tanto de la vida!

Como la piedra el deslumbramiento,

como la orilla lo desconocido.


Te reconozco, trance de esta hora.

Te he conocido desde que nací.

Tienes los ojos de la lejanía,

la almendra amarga de la soledad.

El cielo es grande porque nos contempla.

Me fatiga subir a la montaña

para aplacar mi sed de infinito

y atar las llamas del amanecer.

Me hace temblar la tralla del relámpago

apedreado por la realidad.

Sólo tú haces que yo siga vivo.


Eres la puerta que esperó mi llave:

cuando la abra, ¿qué me encontraré?

El tiempo es una sombra que todo se lo traga.

Y el espacio, la inmensa transparencia

que no me deja ver la intensidad

de este instante después de haber vivido.

Después de haber vivido, ¿cómo vivir ya má

ssi he dado incluso lo que no tenía?

Del aire vive el aire; y la luz, de la luz que lleva dentro;

agua es el agua en nube, río, mar.

Y aunque la vida siempre para la muerte vive,

y nada más que muerte hay en la muerte,

en la noche más noche brillan más las estrellas.

¿Qué miro que no veo sino al fondo del miedo y del misterio?

Todo está claro ya en mi interior.

sábado, 22 de septiembre de 2007

LOS MOTIVOS DEL AIRE

Este es el título del libro de poemas de Pablo Martín Coble, que ha obtenido el primer premio del XXIV CONCURSO DE POESÍA CIUDAD DE ZARAGOZA 2007. He seleccionado tres breves poemas que nos acercan al tejido profundo de la vida y ofrecen ecos de Machado, de Juan Ramón Jiménez y de la Generación del 27.
Vivir sin las palabras.

La vida es algo más que unas letras atadas
con imanes de sombra.

La zona sin retorno,
la cárcel de los signos,
el hueco para las explicaciones.

Como ir de una luz hasta otra luz sin la sospecha
de que allí está el vacío
a la espera del viento que moverá las aguas.

Vivir sin las palabras,
sin ir a las palabras.

De mis dedos de azúcar resucitan los pájaros
y suena su viaje a vocales suicidas,
a las más silenciosas razones del recuerdo.

* * *

Ventanas de la infancia:
las hormigas, el patio del colegio,
los pupitres de haya.

Ser huérfano sintiéndome tranquilo,
descansar como entonces,
con las rodillas rotas,
jugando a los insectos.

* * *

Del camino me quedan
las ruinas del color,
lo que no se comprende huyendo como arena,
la sombra que destiñe las cintas blanquecinas
por las que merodeo.

No soy yo quien se para,
es el camino
el que se detiene
y construye el pasado.

viernes, 24 de agosto de 2007

UN HUECO PARA LA POESÍA


La biblioteca de Aliaga destaca por su dinamismo. Julia, la responsable, organiza actividades no sólo durante el curso escolar sino también a lo largo del verano. En la tarde de hoy, y como colofón a las VII Jornadas de Recreación en la Lectura, se ha llevado a cabo un interesante y práctico taller de poesía, dirigido por la poeta local Rosa María Ayora.

Los participantes nos hemos inspirado en esta tarde lluviosa leyendo alguno de los poemas de Jorge Manrique, Quevedo, Bécquer, Espronceda, Rubén Darío, Lorca, Miguel Hernández, José Hierro y José Antonio Labordeta. Después hemos intentado hilvanar unos versos con el motivo desde mi ventana. Plasmo aquí un pequeño poema que he improvisado con este tema. La ocasión y la tarde poética lo merecen. Y la experiencia ha valido la pena.


DESDE EL SOLANAR


Silencio verde en verano:

melodía de esperanza.


Amarillo ocre en otoño

teñido de honda nostalgia.


Gris blanquecino en invierno

cual sueño eterno en el alma.


De nuevo, la primavera

lenta, tardía, anhelada.

lunes, 20 de agosto de 2007

EL BESO DE LA NOCHE


A veces, en silencio,

no puedo soportar la dulce herida

que me produce

el negro abismo de la noche.

Es como un frágil sueño,

como una duermevela aderezada

de un poso de nostalgia.

Es como un dulce beso,

como aquella caricia de peluche

que llenaba los años de mi infancia

de un sabor a ternura

en las noches eternas de verano,

en aquel valle ya casi olvidado.

viernes, 3 de agosto de 2007

ECOS DE LA POSGUERRA


El último número de la revista Turia publica en la sección “Poesía” un poema de Luis Izquierdo, que evoca los largos viajes en tren desde Sagunto a Barcelona. La lectura de estos versos me remite al presente: los problemas de la línea de ferrocarril entre Valencia y Teruel y la próxima inauguración del último tramo valenciano de la autovía mudéjar: seis kilómetros de la siempre difícil y empinada cuesta del Ragudo. Los ecos personales y el trasfondo social de los primeros años de posguerra no tienen desperdicio:

DE SAGUNTO A TERUEL, 1951

De pronto aquel rumor, el retroceso
a imágenes del niño
que frenaba el vagón en su caída
desde la cuesta bronca del Ragudo
hacia el lugar común del Gran Olvido.
Sierras de Espina y Espadán, Barracas
y la odisea a pie, llegando a Pina
de Montalgrao, Los Calpes y La Puebla.
Mi caravana no era la impresión
de cantos y otras risas, sino huellas
borradas de los maquis, las hazañas
-en páginas de fuga-
de un bélico lector de la posguerra.
Raíces de dolor, orín del tiempo
de un orden incivil, y su ortodoxia
provista de indulgencias
en el yermo del odio victorioso.
Sombras chinescas al llegar a Sants
lanzaban sacos ante la mirada
del inocente –caras hambrientas,
maná del cielo, leche en polvo y pan-,
sediento y en ayunas, francamente,
del sacramento de la libertad.
Fin del verano para un escolar
en el tren de Una y Grande carestía,
pasable a otras, con el estraperlo
constante en un país sin alegría.
Y cómo, y aún así,
y yo sin comprenderlo.

martes, 17 de julio de 2007

UN POETA MINISTRO








Un poeta ministro - ¿o un ministro poeta?-. No es normal que un literato, que lleva treinta años escribiendo poesía, haya llegado a ministro de Cultura. De todos modos, es para congratularse. César Antonio Molina tiene ocho meses para demostrar que se puede llevar con altura una cartera ministerial y se puede seguir publicando poemas de amor, versos de lo cotidiano, poesía vital y existencial, en la línea de Gamoneda, Crespo o Valente.

Plasmo una de sus composiciones poéticas, para abrir boca:


LA SOUFRIÈRE
Sacudidas.Rocas y cenizas desde la pasada madrugada.

El lodo hirviente. La caldera. El mar.

El sueño en la agonía de los espejos estrellados,

de las velas fracturadas hasta las primeras horas de las tarde.

El rumor de labios cobijados

sin saber a quién besar en este mes de despedidas.

Y pronto la lluvia, el viento, el granizo sacudido

como un grano en los cráteres de nuestras casas barrenadas.

Hasta cien metros de altura el vuelo del pichón,

el resplandor herido en las cenizas.

Y ya el invierno arreciado por fumarolas.

Y las palabras acompañadas de lodo hirviendo

en los surcos abandonados de ríos apagados.

Y las citinias de nuevo abiertas a las velas.

Y los géiseres iluminados como fuentes de colores.

Y la salida del vapor que se perfila con la urgencia de un correo nocturno.

sábado, 30 de junio de 2007

ODA A LA PORRA


A la entrada del pueblo turolense de Aliaga hay una piedra erguida, a orillas del río La Val, que se ha convertido en todo un símbolo para vecinos y visitantes. Su verticalidad, su ubicación y su esbeltez, atraen a turistas y escaladores. Este soneto es un homenaje a este mito de mi infancia.


Enhiesta piedra dura y silenciosa
apuntas impasible hacia ese cielo
que sirve al caminante de consuelo
y trazas nuevas rutas, orgullosa.

Piedra de soledad, tan caprichosa,
que llamas la atención a contrapelo
de toda la armonía, afán, anhelo
que manifiestas, sí, cual simple losa.

Coronas la armonía del paisaje
cual una diosa gris, apasionada
de tantos que no entienden tu lenguaje.

Testigo del latir de la jornada
dibujas tu perfil cual dócil paje
del río de La Val, enamorada.

miércoles, 30 de mayo de 2007

ODA AL LIBRO


Me estoy acercando con mis alumnos de Cuarto de Secundaria durante estos días a la literatura hispanoamericana del siglo XX. Hemos comenzado por la poesía y, después de acercarnos al peruano César Vallejo, hemos comentado algún poema de Pablo Neruda, el chileno universal, premio Nobel de Literatura en 1971. En vísperas de la Feria del Libro, me ha parecido oportuno plasmar uno de los poemas de sus Odas Elementales (1954) Mis alumnos se han sorprendido de que un compositor pueda inspirarse en los objetos más pequeños, en lo más cotidiano, en lo casi intrascendente. Aunque el libro no lo es, por supuesto.


ODA AL LIBRO

LIBRO

hermoso,

libro,

mínimo bosque,

hoja

tras hoja,

huele

tu papel

a elemento, eres

matutino y nocturno,

cereal,

oceánico,

en tus antiguas páginas

cazadores de osos,

fogatas

cerca del Mississippi,

canoas

en las islas,

más tarde

caminos

y caminos,

revelaciones,

pueblos

insurgentes,

Rimbaud como un herido

pez sangriento

palpitando en el lodo,

y la hermosura

de la fraternidad,

piedra por piedra

sube el castillo humano,

dolores que entretejen

la firmeza,

acciones solidarias,

libro

oculto

de bolsillo

en bolsillo,

lámpara

clandestina,

estrella roja.
Nosotros

los poetas

caminantes

exploramos

el mundo,

en cada puerta

nos recibió la vida,

participamos

en la lucha terrestre.

Cuál fue nuestra victoria?

Un libro,

un libro lleno

de contactos humanos,

de camisas,

un libro

sin soledad,

con hombres

y herramientas,

un libro

es la victoria.

Vive y cae

como todos los frutos,

no sólo tiene luz,

no sólo tiene

sombra,

se apaga,

se deshoja,

se pierde

entre las calles,

se desploma en la tierra.

Libro de poesía

de mañana,

otra vez

vuelve

a tener nieve o musgo

en tus páginas

para que las pisadas

o los ojos

vayan grabando

huellas:

de nuevo

descríbenos el mundo

los manantiales

entre la espesura,

las altas arboledas,

los planetas

polares,

y el hombre

en los caminos,

en los nuevos caminos,

avanzando

en la selva,

en el agua,

en el cielo,

en la desnuda soledad marina,

el hombre

descubriendo

los últimos secretos,

el hombre

regresando

con un libro,

el cazador de vuelta

con un libro,

el campesino arando

con un libro.

sábado, 5 de mayo de 2007

POESÍA ÚLTIMA (II)


El último día de la I Semana de Poesía Última, Los chicos están bien, me sorprendió gratamente la presentación, lectura y posterior comentario de los poemas de Antonio Orihuela, poeta, ensayista y articulista andaluz (Moguer, 1965). Las composiciones de este doctor en Historia por la Universidad de Sevilla siguen una línea distinta a la habitual. Oscilan de lo corrosivo a la ternura, del realismo a la utopía, de la crítica desgarrada a la solidaridad universal. El realismo que practica Orihuela usa tanto la identificación entre el lector y el tema del poema como el extrañamiento y distanciamiento de corte brechtiano. Son poemas en los que confluyen la reflexión ética y estética.

De su ya dilatada andadura poética, destacan los libros: Perros muertos en la carretera (Sevilla, 1995), Edad de Hierro (Gijón, 1997), Lo que piensa la ballena del arponero (Béjar, 2001) y Piedra, corazón del mundo (Antología personal, 1995-2000) (Valencia, 2001) El joven poeta onubense destaca, además, como impulsor de la Poesía Visual. Ha participado en más de cien exposiciones, en España y en más de treinta países.

Plasmo unos versos de este poeta de Moguer. El simbolismo de la piedra y el cielo ya estaban presentes en su paisano Juan Ramón Jiménez. Es un poema publicado en la revista "Cuadernillos de intramuros" bajo el epígrafe de Tatuajes:

Tu nombre no es la carga,

oscuro vive en el vientre de la polilla,

en la boca cave túneles, heridas...

Tu nombre me tizna la frente,

marca un camino de huesos,

una senda de abrazos en el aire,

una piedra en la que no me esperas,

un rastro que conduce

lejos de la casa.

viernes, 20 de abril de 2007

POESÍA ÚLTIMA (I)



Ayer tuve la oportunidad de conocer a un poeta extremeño inquieto, profundo, con un toque de surrealismo en sus poemas y con una crítica radical no exenta de ironía. El poeta, crítico y periodista Javier Rodríguez Marcos - Nuñomoral (Cáceres), 1970 - leyó algunos de sus poemas en la última jornada de la I Semana de Poesía Última. Javier mira la vida de otro modo, juzga a las personas de otra manera, desnuda su propio yo con un descaro entre tierno y cruel. Su poema Autorretrato, del libro "Mientras arden" es un buen botón de muestra de esta poesía audaz, vital y telúrica.


Estoy hecho de golpes, de agujeros,

de ceniza caliente que llena mis arterias

y me pinta una estrella en el cielo de la boca.

Soy el dueño de heridas extranjeras

que sangran todavía bajo las cicatrices,

y lo terrible del dolor ajeno

es saberse la causa.

Fui la llaga, el cuchillo.

¿Por qué esta vida nuestra viene siempre

de la mano de la muerte de alguien?

(Ya sé que cada paso traiciona un pensamiento,

que la única inocencia es no pensar,

pero la vana lógicano sirve de consuelo).

Estoy hecho de huecos, de túneles, de barro

de palabras que significan poco.

Soy la sombra de lo que pensó alguien

hace ya muchos años. No soy lo que soñaron

(el sueño de aquel sueño, un fuego que se apaga)

Soy una piel reseca y poco más,

este golpe de huesos mal sumados.

Lo demás, viento y vanidad, miseria.










jueves, 19 de abril de 2007

POESÍA DESDE DENTRO


Esta tarde ha terminado en el salón de actos de la Biblioteca de Aragón la I Semana de la Poesía Última. Sólo he podido asistir dos días, pero han sido suficientes para empaparme como una esponja del latido interior de poetas jóvenes y menos jóvenes, que no suelen figurar en las antologías, que comparten su vocación con otras ocupaciones y que han elegido el camino de la creación poética como un vehículo privilegiado para luchar contra la rutina, contra lo gris y contra la innecesaria crispación cotidiana.


POETAS.

Poetas desde dentro.

Poetas contra todo y contra todos.

Creadores de un verbo diferente

que rompe la rutina de los días

y elude el poso amargo de las horas.


POETAS.

Personas con el verbo a contratiempo.

Sinceros portavoces de verdades

olvidadas sin más

en el negro baúl de los fantasmas.


POETAS.

Esponjas de un presente acelerado.

Profetas de la voz y la palabra.

Audaces portavoces de unos sueños,

utópicos, tal vez,

pero rabiosamente imprescindibles.




jueves, 12 de abril de 2007

TESTIMONIOS


Este es el título de un poema que aparece en la sección Poesía del último número de la revista cultural TURIA. Su autor es Vicente Luis Mora. Lo transcribo íntegro para deleite de los amantes de la poesía:


He visto un hombre limpiando un coche un día de lluvia, a las doce de la noche.

He visto a los gatos andando hacia atrás, erizados ante la forma de la nada.

He visto los ojos de un icono ruso observando el crecimiento del tiempo.

He visto a un poeta desesperado por escapar de la palabra "celeste".

He visto a mujeres combadas de dolor por un presagio.

He visto un ahorcado balanceándose levemente por el viento.

He visto a un potrillo salir al mundo por el heno, con el rostro triste.

He visto olas que no llegaban a romper, y regresaban.

He visto niños intentando recomponer a las hormigas rotas.

He visto a borrachos seguir bebiendo para perder el sentido.

Todo sentido.

He visto a una mujer llorando de alegría, mientras miraba a su hombre.

He visto rectas circulares en carreteras infinitas.

He visto a pescadores acariciando el mar.

Y yo era hombre.

viernes, 6 de abril de 2007

TARDE DE VIERNES SANTO


Tarde de Viernes Santo.
Desfile de turismos hacia el este,
eterna procesión por carreteras
aisladas y olvidadas.

Tarde de Viernes Santo.
Procesiones sin tregua en las ciudades
y un suspiro de alivio del creyente
confuso y abrumado.

Tarde de Viernes Santo.
Retumban los tambores y los bombos
en una madrugada casi eterna
henchida de emociones.

Tarde de Viernes Santo.
Huida hacia las playas agrisadas
o hacia la nieve virgen de las cumbres
en busca de un descanso sin reposo.

Tarde de Viernes Santo.
Evocación de días ya lejanos
teñidos de tinieblas y silencios,
de imposiciones y prohibiciones
en un país oscuro y obsoleto.

martes, 20 de marzo de 2007

JÓVENES POETAS ARAGONESES (IV)


Una de las más jóvenes realidades de la poesía aragonesa actual es Almudena Vidorreta Torres. A pesar de su juventud, ha publicado poemas en varias antologías, y en el año 2006 apareció en la editorial Eclipsados su primer poemario, Tintación.

La joven poeta esboza en estos poemas un aliento de libertad, un grito contra la injusticia y una legítima rebeldía. Quiero plasmar dos fragmentos poéticos de esta su primera obra. En ambos ofrece abiertamente su talante poético y nos desvela sus señas de identidad.


Cometo un crimen metafórico

y dejo que el papel empape la sangre.

La mejor manera de arreglar el mundo

es tomarme la justicia por mi mano

y hacer un poema punitivo

contra esta humanidad que tanto duele.

Quiero que mi justicia poética

les haga gritar en silencio.


A veces, cuando estoy sola y bostezo,

no me tapo la boca con la mano

en señal de valiente atrevimiento

para que todo el mundo se dé cuenta

de que soy una mujer muy rebelde.

A veces, cuando nadie puede verme,

soy una sinvergüenza sin límites.

lunes, 19 de marzo de 2007

JÓVENES POETAS ARAGONESES (III)


Ignacio Escuín Borao es un poeta turolense con una trayectoria ascendente. Ha publicado ya su tercer poemario, Pop (Zaragoza, Aqua, 2006). Es director de la editorial Eclipsados y dirige desde 2005 el ciclo de encuentros de poesía - "Este jueves, poesía" - en la Universidad de Zaragoza. Me llamó la atención el viernes pasado en la lectura colectiva de poemas para alumnos de Secundaria su poesía cercana, vital, arraigada, profundamente enraizada en un presente casi intemporal

Transcribo uno de los poemas de su último libro, titulado Las manos:


Cómo me gustaría encontrar un lugar en el que descansar mis asustadas manos, cómo, cómo, ni tú lo sabes, nadie lo sabe. Mis manos asustadas de todo cuanto tocan y ven, mis manos heridas, llenas de rasguños de la vida, de la propia vida que las persigue. Mis manos se asustan al saber que no soy un ser comprometido, ni viajo de aquí a allá en busca de historias, ni me drogo hasta perder la consciencia, ni me manifiesto incesantemente contra el mundo. Mis manos se asustan ante tanta soledad, porque si comes y duermes solo es que estás solo en este mundo, me dicen mis manos al pasar frente a mí asustadas y se ríen también, crees que eres libre me dicen mis manos, las manos que se asustan al verme herido, no soy libre, lo sé, igual que sé el resto de las cosas. Mis manos ahora temen la represalia, debo cortarlas y así al menos seré libre de ellas o no, estaré sin ellas que ésa es la gran cuestión ser o estar, ser, ser, ser, ser, siempre ser, por eso os digo que un día habrá un hombre libre, podéis creerme o no, que será dueño del ser por entero, y que además de ser un verbo será copulativo (como yo).

sábado, 17 de marzo de 2007

JÓVENES POETAS ARAGONESES (II)




Carmen Ruiz Fleta es una joven zaragozana inquieta y creativa. Estudió periodismo y ha pasado por los platós de televisión y por algún escenario de teatro. Pero, ante todo, Carmen es una exquisita compositora de poemas. Ayer estuvo en la Muestra Educativa de Aragón y nos deleitó con sus poemas. Versos cotidianos, crudos, profundos, radicales.


La poeta de Zaragoza publicó su primer poemario en mayo de 2006 con el título Música para perros. Plasmo un poema de este libro como muestra y como reclamo para aquellos que quieran disfrutar con su lectura o recitación.




Las tendí de una cuerda en el patio.


Vacié de letras todos mis huecos,


chupé el polvo de la única palabra que ya no uso,


y me atraganté.


Después de perseguirte a distancia,


de aprender todos los gestos,


de peinarme frente a tu espejo.


De resbalarme cabeza abajo hasta tu sexo.


Apreté las piernas hasta hacerte daño.


Pasa el tiempo y las pelusas anidan en las tripas.


Han hecho un útero donde antes había estómago, y en lugar de comer,


doy a luz todos los días una manzana de tristeza.


Si las nanas hacen llorar,


¿qué se les canta a los que nacen difuntos?


Te haré una canción que sepa a leche y así saldaré la deuda de


no ser tu madre.


El suelo cada vez está más sucio y no me queda tinta para


remediarlo.


En mi tendedor las manzanas se pudren antes de suicidarse


llevadas por la inexcusable tentación de la inercia.

viernes, 16 de marzo de 2007

JÓVENES POETAS ARAGONESES (I)


Conocí a David Mayor anteayer en el acto de presentación del poemario de Fernando Aínsa en la Librería Cálamo de Zaragoza. Allí trabaja David, que compagina esta tarea con la composición poética. Hoy nos ha leído algunos poemas de su libro En otra parte en la Muestra de Educación Aragón Educa. Plasmo aquí el poema Queimada como un botón de muestra de las creaciones de esta joven promesa de la poesía aragonesa.


Aquella noche la tengo en los dedos:
la espalda de tu cuello, las palabras justas,
la querencia.
Tú llenabas el silencio y sonreías,
los demás esperábamos
la señal para bebernos las sombras,
las palabras anudadas, el licor antiguo.
Y luego siguió el viento deambulando
y te guardé en los dedos para siempre.

miércoles, 14 de marzo de 2007

POESÍA DE MADUREZ



El escritor y críticlo literario Fernando Aínsa presenta esta tarde en la librería Cálamo de Zaragoza su último libro, Aprendizajes tardíos (Editorial Renacimiento, Sevilla, 2007). No es una novela, ni un ensayo, ni una obra crítica. Es un excelente libro de poemas en el que su autor - afincado en Oliete - desgrana experiencias personales, profundiza en la vida, el paso del tiempo y el más allá, dialoga con la muerte y actualiza con maestría los tópicos del ubi sunt y del locus amoenus.
En estos tiempos en que la creación poética tiene tan poco crédito y tan poca prensa, en esta época tan mercantilista y desarrollista, en estos años tan convulsos y paradójicos, Fernando se declara tardío aprendiz de hortelano, falso modesto cocinero... y nos regala un poemario que invita al lector al sosiego, a la vida retirada horaciana y a ese estrecho contacto con el campo, con lo natural, con lo auténtico, tan virgiliano.
Mi enhorabuena a Fernando por este regalo que nos ofrece a los que admiramos su buena prosa, su talante investigador y compartimos su entrañable y sincera amistad.

jueves, 8 de marzo de 2007

DIVAGACIONES DEL VAGABUNDO


Solo.

Con paso decidido hacia el ocaso.

Crepúsculo envolvente,

dulce neblina que corona el lomo

de un oscuro horizonte.


Solo.

Terriblemente solo.

Acompasando el tiempo y el espacio

en busca del milagro.

Ese milagro estéril que la vida

le arrebata arrogante.


Solo.

En medio de un paisaje sin figuras

ni vanos artificios.

Desafiante al fin entre las sombras

que anuncian sin remedio

una noche fatal,

agria e incierta.

lunes, 19 de febrero de 2007

DESDE MI VENTANA




Hoy, desde mi ventana,
contemplo alborozado
el renacer de un día de febrero.
Es Carnaval. Al menos
eso dice, sin rojo, el calendario.

Febrero, ese mes loco,
llena de indiferencia los minutos
de una mañana clara:
nieve en el Pirineo.
En el valle la bruma
va perdiendo firmeza
y el sol acude pronto a los aleros.

Febrero, ese mes loco,
se despereza azul entre la niebla
cual visitante ajeno
al latido de un mundo alborotado
sin frenos ni cadenas.