lunes, 11 de febrero de 2008

NOS VEMOS EN BLOGIA

Apreciados amigos y lectores de mi blog:
Hace una año inicié mi andadura en estas páginas, como alternativa a mi blog habitual, http:// josemarco.blogia.com. Sigo en esta última dirección y te remito a ella.
Agradezco de antemano tu interés, apoyo y comentarios.

sábado, 15 de diciembre de 2007

BUEN ENCUENTRO EN VALDEFIERRO


En una mañana muy fría, invernal, aunque serena y nítida, el remodelado campo de hierba artificial de la Unión Deportiva Valdefierro ha sido el escenario de un partido intenso y muy disputado entre los infantiles del equipo local y los componentes del equipo de tercera infantil de la Unión Deportiva San José.

Los visitantes se han impuesto con un desahogado cuatro a dos - que podían haber sido cinco si no hubieran marrado un penalty en el último minuto - porque han jugado como equipo: una defensa sin fisuras, una media de lujo y unos delanteros rápidos y resolutivos. Esas han sido las armas de los del San José. Ángel y Javier han sacado su mejor versión; Nilson llevaba loca a la defensa local; Ibra era un valladar delante de la defensa y Adrián Redondo dominaba con contundencia en la propia área. A todo esto hay que añadir dos paradas excelentes de Jesús en los primeros compases del encuentro. Ante todos estos argumentos, el Valdefierro ha ido perdiendo gas y sólo en los últimos minutos ha maquillado un marcador demasiado adverso para sus méritos.

Los espectadores hemos disfrutado con el espectáculo y ello nos ha ayudado a sobrellevar mejor el frío ambiental. Ahora vienen dos semanas de descanso por el parón navideño que vendrán bien a todos. El San José se aúpa hacia los primeros puestos de la clasificación y sueña con un 2008 mejor que el actual. Los chavales de este equipo se lo merecen por su esfuerzo y por su compenetración. Y los entrenadores también. Hoy José y David han estado acertados en el planteamiento y en los movimientos posteriores.

domingo, 9 de diciembre de 2007

OLIVEIRA SALVA A VÍCTOR FERNÁNDEZ


Cuando todo estaba ya casi decidido, cuanto la espada de Dámocles pendía sobre la cabeza de Víctor Fernández, ha entrado en escena el polémico y casi defenestrado Oliveira para marcar dos goles en menos de cinco minutos, con la ayuda inestimable de un generoso Diego Militio. Comenzó bien el partido para los de Víctor Fernández, con un gol tempranero. Pero poco duró la alegría en casa del pobre: el Español de Valverde consiguió tres golazos en diez minutos y dejó al Zaragoza al borde del abismo. Así fueron transcurriendo el resto de los primeros cuarenta y cinco minutos, con más pena que gloria. Hasta que en la segunda parte, después de una merecida expulsión de un brusco Luccin, el equipo local sacó su garra y deleitó a los aficionados que casi llenaban la Romareda con unos minutos de buen fútbol, de fútbol de equipo. Un juego que ganó muchos enteros con la entrada de Celades y Óscar en lugar de los argentinos Aymar y D'Alessandro, demasiado individualistas y poco acertados. El equipo empezó a funcionar y logró un empate a tres goles que sabe a victoria.

Víctor Fernández podrá respirar tranquilo una semana más y seguramente se comerá los turrones como entrenador del Zaragoza. ¿Será la segunda parte de hoy el definitivo punto de inflexión o sólo supondrá un espejismo? ¿Habrá tomado nota el entrenador zaragocista? ¿Se habrá dado cuenta de que su equipo ha jugado mejor sin un desastroso Diogo, sin un inoportuno Luccin y sin los dos argentinos, reyes del malabarismo? Esperemos sea inteligente y se olvide, por fin de los nombres. Otra nota positiva: el gran partido de Paredes, un lateral con casta. Y la labor callada de Zapater, con madera de líder. Al final, un empate que sabe a victoria. Y Víctor salvado por la campana.

lunes, 3 de diciembre de 2007

SOLUCIONES YA


No es el momento de los lamentos. No es el momento de mirar al pasado. No es el momento de llorar por los errores. Hay que mirar hacia adelante. Pero, eso sí, buscando soluciones ya. Soluciones eficaces, contundentes, aunque sean dolorosas. ¿Que hay que cesar al entrenador? Pues se le cesa. ¿Que hay que reforzar la plantilla en enero? Pues se refuerza. ¿Que hay que dar de baja a algún jugador por su escaso rendimiento o por su conflictividad? Pues se le da de baja. Lo que no se puede hacer en estos momentos es dilatar los problemas y esperar a otra ocasión para tomar decisiones. Porque la situación está peor de lo que refleja la tabla clasificatoria.


Este Zaragoza, hoy por hoy, no es capaz de ganar a nadie. Ni siquiera a un equipo de segunda división. Está roto, abatido, enfermo, sin moral. Y sería muy duro que perdiera los próximos compromisos ante rivales de mucha más entidad que los últimos. Eso supondría ingresar en el furgón de cola de la clasificación y apuntarse como segundo candidato al descenso junto con el Levante. Algo habrá que hacer ya. El Consejo de Administración tiene la palabra. Los jugadores ya han hablado en el campo. El entrenador ya se expresó ayer en una ambigua rueda de prensa. Y la afición está totalmente decepcionada. ¿A qué esperan, señores directivos del Real Zaragoza?

lunes, 26 de noviembre de 2007

UN TRISTE EMPATE


En pocas palabras se puede resumir el encuentro de ayer entre el Real Zaragoza y el Getafe. Desde el principio, se antojaba difícil derrotar al equipo madrileño, un conjunto ordenado, con buen fondo físico y con un entrenador que sabe a qué juega. Aunque el equipo local no comenzó mal, enseguida se deshinchó el globo de la euforia y el partido se convirtió en un aburrido toma y daca que no llevaba a ninguna parte. Así acabaron, por tanto, los primeros cuarenta y cinco minutos. Sin pena ni gloria.
La reanudación no fue mejor, sino todo lo contrario. El Getafe se fue creciendo y se acercó con peligro al área local. Hasta que llegó el gol debido a un despiste colectivo a los que el Zaragoza nos tiene acostumbrados. Luego llegaron las prisas, los cambios, la ansiedad...Y sólo una falta lanzada con picardía por D'Alessandro supuso un simple empate, que deja un nuevo sabor agridulce en la afición.
Como notas positivas de esta noche fría y desapacible en la Romareda, el debú del joven Valero como lateral izquierdo - que cumplió con creces - y el estreno en liga de Celades, que mantuvo el tipo hasta que fue sustituido. Por lo demás, más de lo mismo: gritos hacia el palco, hacia el entrenador y hacia los propios protagonistas de la noche. El Zaragoza sigue en tierra de nadie y, lo que es peor, mirando más hacia el final de la tabla clasificatoria que hacia los puestos nobles que apuntan a Europa. La reflexión no se hace esperar: ¿qué tiene que cambiar en este equipo? Cada vez hay menos tiempo. Y la afición se impacienta y muestra cada día más su decepción en una temporada que, si no da un giro radical, acabará con el equipo en tierra de nadie o luchando para evitar el descenso.

sábado, 17 de noviembre de 2007

UN POETA EN EL HORIZONTE


El poeta zaragozano Ángel Guinda (1948) acaba de presentar su último poemario con el título Claro interior. Es una obra contundente, profunda y contradictoria, como la vida misma. Este polifacético compositor contempla el mundo desde el horizonte privilegiado de la madurez, desde la el faro de la experiencia, desde la colina del distanciamiento comprometido. Porque la poesía de Guinda rezuma compromiso con los marginados y los más débiles. Plasmo un poema de esta antología en el que el autor funde la reflexión existencial con un aliento social inconfundible y, en ocasiones, iconoclasta.


Vendrá la muerte y no tendrá tus ojos,

esa muerte que separa. ¡He recibido tanto de la vida!

Como la piedra el deslumbramiento,

como la orilla lo desconocido.


Te reconozco, trance de esta hora.

Te he conocido desde que nací.

Tienes los ojos de la lejanía,

la almendra amarga de la soledad.

El cielo es grande porque nos contempla.

Me fatiga subir a la montaña

para aplacar mi sed de infinito

y atar las llamas del amanecer.

Me hace temblar la tralla del relámpago

apedreado por la realidad.

Sólo tú haces que yo siga vivo.


Eres la puerta que esperó mi llave:

cuando la abra, ¿qué me encontraré?

El tiempo es una sombra que todo se lo traga.

Y el espacio, la inmensa transparencia

que no me deja ver la intensidad

de este instante después de haber vivido.

Después de haber vivido, ¿cómo vivir ya má

ssi he dado incluso lo que no tenía?

Del aire vive el aire; y la luz, de la luz que lleva dentro;

agua es el agua en nube, río, mar.

Y aunque la vida siempre para la muerte vive,

y nada más que muerte hay en la muerte,

en la noche más noche brillan más las estrellas.

¿Qué miro que no veo sino al fondo del miedo y del misterio?

Todo está claro ya en mi interior.

jueves, 15 de noviembre de 2007

SOBRAN LAS PALABRAS


Hay tantos adjetivos para definir la derrota del Real Zaragoza anoche ante un modesto Pontevedra de Segunda B, que casi sobran las palabras para expresar lo que los zaragocistas sentimos en estos momentos. Quedan cortos, y son casi un tópico, vocablos como vergüenza, bochorno, frustración,... En estas ocasiones, el silencio y la reflexión acompañan a los que queremos un equipo que trabaje, que luche, que sude la camiseta, que sienta los colores. Es un silencio triste, casi escéptico, porque la situación actual conlleva la ausencia de emociones y el peligro de la indiferencia. Es una reflexión que debería partir desde arriba - el paréntesis liguero puede ayudar a ello -. Desde Agapito y Bandrés hasta el último empleado del club deberían actuar ya, sin tapujos, sin paliativos, sin paños calientes. La solución es realmente difícil y la varita mágica no la tiene nadie. Pero, después de lo de ayer, algo falla. Y no se trata de hablar de gafes o de mala suerte. Falla la garra, la entrega, el fondo físico,...falla todo.

¿Qué va a ocurrir dentro de diez días contra el Getafe? ¿Habrá protestas? ¿Habrá pañuelos? ¿Habrá decepción? ¿Habrá asientos vacíos? Me temo que lo que predominará será la indiferencia. Y eso es lo peor que puede ocurrirle a un colectivo al que se le ilusionó hace cinco meses y se le han vendido sueños fracasados y falsas promesas. ¿Hasta cuándo? Los dirigentes tienen la última palabra. Y Víctor Fernández también. Pero debe ser ya. Antes de que sea demasiado tarde.