Nos llegan buenas noticias de Villarroya de los Pinares. Este inquieto municipio del Maestrazgo turolense no quiere quedarse estancado y su alcalde, Vicente Carot, ha solicitado ayudas para encauzar el Guadalope, soterrar el agua, el alcantarillado y la electricidad.
Villarroya de los Pinares es un pueblo pintoresco, de gran atractivo para el turismo y con un entorno paisajístico y natural envidiable. A ello se une su proximidad a las pistas de esquí de Valdelinares y el talante hospitalario de sus vecinos. Pero como el turismo no lo es todo ni abarca los doce meses del año, el Ayuntamiento tiene previsto construir frente a la ermita de San Benón - a la salida del pueblo en dirección a Fortanete - un polígono agro-industrial que abarcará una superficie de 27.000 metros cuadrados. Un paso adelante digno de encomio, siempre que se busque el equilibrio y que se respeten las excepcionales características medioambientales.
Villarroya de los Pinares es un pueblo pintoresco, de gran atractivo para el turismo y con un entorno paisajístico y natural envidiable. A ello se une su proximidad a las pistas de esquí de Valdelinares y el talante hospitalario de sus vecinos. Pero como el turismo no lo es todo ni abarca los doce meses del año, el Ayuntamiento tiene previsto construir frente a la ermita de San Benón - a la salida del pueblo en dirección a Fortanete - un polígono agro-industrial que abarcará una superficie de 27.000 metros cuadrados. Un paso adelante digno de encomio, siempre que se busque el equilibrio y que se respeten las excepcionales características medioambientales.





